Casas de Esper es una encantadora pedanía de Ardisa situada en un paraje natural de gran belleza, entre pinares, barrancos y laderas que anuncian el comienzo del Prepirineo. Su origen es antiguo y está ligado históricamente a la vigilancia forestal y a la explotación de recursos naturales, como lo atestiguan los restos de minas de cobre y los vestigios íberos que aún se conservan en sus alrededores.
La arquitectura tradicional del núcleo, sobria y armónica con el entorno, se complementa con elementos patrimoniales como la iglesia de la Ascensión y la cercana ermita de Nuestra Señora de Miramonte, punto de referencia espiritual para los vecinos de la zona.
Sus alrededores ofrecen rutas de senderismo que combinan paisaje, historia y biodiversidad, ideal para quienes buscan una experiencia auténtica en plena naturaleza.















