Situado al este de las Cinco Villas, El Frago es un encantador pueblo construido en piedra sobre un cerro bañado por el río Arba de Biel, rodeado de pinares y encinares que enmarcan un caserío cuidado y lleno de carácter. Sus calles singulares y numerosas casas nobiliarias reflejan un rico pasado que aún se respira en cada rincón.
Destaca su judería, una de las mejor conservadas de Aragón, con casas que dan a dos calles, pasadizos elevados, galerías y espacios compartidos que cuentan historias de convivencia y trabajo artesanal. La arquitectura tradicional de piedra guarda secretos que invitan a ser descubiertos. Frente al legado judío, el cristiano está presente en joyas como la iglesia románica de San Nicolás de Bari y las ermitas de San Miguel y San Miguel de las Cheulas, ambas del siglo XII.
Situado a las puertas del paisaje protegido de la Sierra de Santo Domingo, El Frago es un lugar ideal para quienes buscan naturaleza, historia y tranquilidad. El colegio ha sido recientemente reabierto y ofrece servicios básicos como bar-restaurante, centro social, instalaciones deportivas y piscina municipal.















