Abrazado por las sierras de Nobla y de la Sarda, se encuentra Los Pintanos. Con tan solo 38 habitantes censados, este rincón del norte zaragozano demuestra que la baja densidad no implica vacío, sino espacio para respirar, crear y reconectar con lo esencial.
El municipio está formado por dos núcleos históricos: Pintano, en lo alto de un cerro, y Undués-Pintano, ambos con raíces medievales bien visibles. Pintano conserva la iglesia gótica de Nuestra Señora de la Purificación (siglos XV-XVI) y el Centro de Interpretación “Huellas”, ubicado en una antigua ermita sobre una necrópolis celtibérica. Por su parte, Undués-Pintano atesora la iglesia románica de San Adrián (siglo XII), con su ábside ajedrezado y capiteles tallados, y alberga el Centro “La Ruta de los Castillos”, en el edificio del antiguo ayuntamiento.
Más allá de su impresionante legado patrimonial, Los Pintanos ofrece un entorno natural casi intacto, ideal para el senderismo, el ciclismo de montaña y la observación de aves. Rutas señalizadas como la Senda de la Sarda, que conecta con Ruesta y el Camino de Santiago Aragonés, permiten recorrer paisajes donde el silencio es protagonista y el abejaruco surca los cielos.
La vida aquí se mantiene con fuerza gracias a las fiestas tradicionales y también a propuestas culturales que vinculan arte y territorio, como los talleres de vidrio del artista Leo Navarro, afincado en la localidad y realizados en colaboración con la Hospedería Villa de Pintano.















